Por qué es tan importante el fangueo de los arrozales en invierno

Durante el invierno, l’Albufera de València ofrece una imagen serena. Los arrozales descansan, parecen dormidos y en silencio. Sin embargo, bajo esa calma se desarrolla una de las prácticas más importantes del cultivo tradicional del arroz valenciano: el fangueo.

Una labor discreta, poco conocida fuera del ámbito agrícola, pero clave para la salud del campo, l’Albufera y la calidad del arroz.

Qué es el fangueo y cuándo se realiza

El fangueo es una práctica agrícola antigua que consiste en remover el suelo del arrozal cuando está inundado. Se realiza normalmente durante los meses de enero y febrero, una vez terminada la fase de la Perellonà y antes de preparar el campo para la siembra.

Este trabajo permite incorporar al suelo los restos vegetales de la paja del arroz de la campaña anterior, favoreciendo su descomposición natural y devolviendo nutrientes naturales al terreno. Es una forma de cuidar el campo siguiendo los ritmos de la naturaleza.

Un labrador de los arrozales de l'Albufera posa sobre un tractor, durante el fangueo

Por qué el invierno es clave para el fangueo

El invierno es el momento idóneo para el fangueo porque las bajas temperaturas ralentizan la actividad biológica, permitiendo que la materia orgánica se integre en el suelo de forma progresiva.

Además, al no haber cultivo en crecimiento, el arrozal puede permanecer inundado durante largos periodos sin interferir en el desarrollo de la planta. Es un tiempo de preparación, aunque no siempre se perciba como tal.

El fangueo como método natural de control

Uno de los grandes valores del fangueo es su capacidad para actuar como método natural de control de plagas, brozas, malas hierbas y malezas de todo tipo. Al remover el suelo y mantenerlo anegado, se interrumpe también el ciclo de muchos organismos no deseados.

Gracias a esta práctica, se reduce la necesidad de tratamientos químicos durante la campaña, apostando por un cultivo más respetuoso con el entorno y con el propio arroz.

La Perellonà y su papel en l’Albufera

Durante el invierno tiene lugar la Perellonà , un proceso de inundación controlada en el que los arrozales se conectan con el lago de l’Albufera. Esta renovación del agua permite limpiar los campos, mejorar la estructura del suelo y favorecer su regeneración natural.

La Perellonà es un ejemplo claro de cómo el cultivo del arroz y el ecosistema del parque natural van de la mano y se benefician mutuamente.

Fangueo y biodiversidad

Los arrozales fangueados se convierten en refugio temporal para numerosas especies de aves y microorganismos. Este paisaje invernal, aparentemente simple, es en realidad un espacio lleno de vida.

El arroz valenciano no se cultiva de espaldas a la naturaleza: forma parte de ella. Y prácticas como el fangueo ayudan a mantener ese equilibrio.

Campos de arroz de l'Albufera de Valencia durante el fangueo

Cómo influye el fangueo en la calidad del arroz

Un suelo sano es la base de un buen arroz. El fangueo mejora la estructura del terreno, facilita la absorción de nutrientes y permite que el grano crezca de forma uniforme.

Aunque no se vea, el trabajo realizado en invierno se percibe meses después, cuando el arroz llega a la cocina. En su textura, en su capacidad de absorción y en su comportamiento durante la cocción.

En Arroz Tartana entendemos el fangueo como mucho más que una labor agrícola. Es una forma de proteger el territorio, de respetar las tradiciones y de garantizar que el arroz valenciano siga siendo, generación tras generación, parte viva de nuestra tierra.

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